Como poder describirte esta agitación que me invade, o la temperatura de la piel de mis manos...como decirte, en pocas palabras, como siento esta agridulce sensación...
Camino por mis conocidas calles y te descubro detrás de cada flor, donde te escondes coqueta, tras los aromas que me acerca el viento, y allá, en el cielo, donde me parece que las estrellas titilantes dan contorno a tu figura de mujer.
Por qué esta ansiedad que me domina, y me hace sentir que estoy detrás de ti, acariciándote, para reducir tus penas, y aumentar los deseos, esos, que se han despertado llenando de fantasías los sueños.
Sientes mis besos resbalando por tu cuello?, giras, y ellos buscan el refugio de tus pechos, que endurecen y se elevan, respondiendo al impulso placentero de sentirte tan amada, tan mujer, y tan deseada por estos locos deseos.
Y después al estar vivas, niña-mujer, esas células de fuego, te dejas conducir en los brazos del amor, hasta el borde de tu lecho, y en suspiros consentir, ante tal requerimiento, ese que me guió a ti, hasta tu cuarto y tu tiempo.
Recorrer la geometría, esas curvas, desde el pelo, que se ha revuelto coqueto, y bajar por los contornos laterales de tu cuerpo, mientras tu cierras los ojos, para sentirte deseada, mas aun que lo supuesto.
¿Dejas hacer?, solo consiente el silencio, y algún que otro suspiro, aprobando un rumbo cierto, y ese camino recorro, poco a poco, beso a beso, y no opones resistencia, cuando acomodo la almohada elevándote hacia mi, para llenar tus entrañas y robar virginidades, no de muchacha ni sueño, sino esta, verdadera, que guardabas a tu dueño.
Y así, mejilla a mejilla, me quedo dentro de ti, quieto, y acariciando tus palmas, gozo así, de tu universo, saciando mi sed de ti, hasta quedar satisfecho.
Ya lo ves amor, así en mis horas te llevo, y de regreso a mi cama, siento en mi el sabor y aroma de tu piel, martillando en mis sentidos, y te pregunto mil veces, si es que alguna vez, mujer, te amaron como el que te ama...no, no respondas...yo te creo.
Ya es las 4y15 de la noche que por primera vez te soñé mía.
..
..Cuentos, cuentos cortos
domingo, 28 de marzo de 2010
martes, 23 de marzo de 2010
Duerme
Sabes amor, cierra los ojos y duerme...
tomaré de la mano tu sueño y te llevaré de paseo,
no por esos lugares que acostumbramos a ir
hoy será a un lugar muy bello,
viajaremos tu y yo, adentro de ti, juntos, ven...
Flotemos entre nubes,
que ya en marcha se van sumando deseos.
Ya veo que te has quedado quieta
y mis manos silenciosas ponen en alerta tu cuerpo,
descendiendo poco a poco, recorriéndolo despacio,
para quitar toda tu piel del encierro,
soltando algunos botones, liberándote los senos,
que se hamacan al fin libres, para recibir mis besos
que van trepando muy lentos hasta llegar a tu cuello,
para sumergirse luego en la humedad de tu boca,
para saciarse...Sediento.
Mientras exploro el contorno de esos dos labios de fuego,
que saben a miel y brasa, donde me mojo y me quemo,
luego fingiendo llenarte y penetrar ese hueco,
como será penetrado mas adelante tu cuerpo.
Sientes amor ya mis manos temblorosas
bajan el ultimo baluarte, el que escondía el deseo,
y mientras mis ojos van recorriendo desde la raíz del pelo
hasta clavar la mirada donde se enciende mi fuego.
No suspires, aun no...
me gusta tanto mirar la desnudez de tu cuerpo,
como a ti que yo te admire, no suspires, aun no,
resérvalos para mis besos que ya suben por tu piel
que ya bajan por tu cuerpo hasta llegar al lugar,
a ese destino cierto, ay amor, te he descubierto,
y te mueves y me acunas, te acaricio y te siento
como entre suspiros dices si es tu humedad la que quiero,
si amor, ¿acaso no ves mis labios sedientos?
Quiero beber de tu fuente, ¡es mía!
porque yo la he descubierto,
dame amor...¡Ay amor como te siento!
Ya llegamos, el fin del viaje ya es nuestro,
tu mi colchón yo tu abrigo con mis manos en tu cuerpo,
ya puedes desmayar amor...¿sientes?
Tu y yo, un solo cuerpo.
..
Poemas, rimas
tomaré de la mano tu sueño y te llevaré de paseo,
no por esos lugares que acostumbramos a ir
hoy será a un lugar muy bello,
viajaremos tu y yo, adentro de ti, juntos, ven...
Flotemos entre nubes,
que ya en marcha se van sumando deseos.
Ya veo que te has quedado quieta
y mis manos silenciosas ponen en alerta tu cuerpo,
descendiendo poco a poco, recorriéndolo despacio,
para quitar toda tu piel del encierro,
soltando algunos botones, liberándote los senos,
que se hamacan al fin libres, para recibir mis besos
que van trepando muy lentos hasta llegar a tu cuello,
para sumergirse luego en la humedad de tu boca,
para saciarse...Sediento.
Mientras exploro el contorno de esos dos labios de fuego,
que saben a miel y brasa, donde me mojo y me quemo,
luego fingiendo llenarte y penetrar ese hueco,
como será penetrado mas adelante tu cuerpo.
Sientes amor ya mis manos temblorosas
bajan el ultimo baluarte, el que escondía el deseo,
y mientras mis ojos van recorriendo desde la raíz del pelo
hasta clavar la mirada donde se enciende mi fuego.
No suspires, aun no...
me gusta tanto mirar la desnudez de tu cuerpo,
como a ti que yo te admire, no suspires, aun no,
resérvalos para mis besos que ya suben por tu piel
que ya bajan por tu cuerpo hasta llegar al lugar,
a ese destino cierto, ay amor, te he descubierto,
y te mueves y me acunas, te acaricio y te siento
como entre suspiros dices si es tu humedad la que quiero,
si amor, ¿acaso no ves mis labios sedientos?
Quiero beber de tu fuente, ¡es mía!
porque yo la he descubierto,
dame amor...¡Ay amor como te siento!
Ya llegamos, el fin del viaje ya es nuestro,
tu mi colchón yo tu abrigo con mis manos en tu cuerpo,
ya puedes desmayar amor...¿sientes?
Tu y yo, un solo cuerpo.
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Poemas, rimas
Perdona amor
miércoles, 18 de febrero de 2009
¡ Mi mundo cambió !.
Con la serenidad de aquél que no necesita nada, mis horas transcurrían con una plácida calma pocas veces interrumpida por algún que otro movimiento en mi cuerpo que hacía aumentar mi comodidad.
No tenía ninguna duda, ¡era feliz!, y poco importaba aquella penumbra que mis ojos percibían de tanto en tanto, o que mi mundo se limitara a lo que me rodeaba, ¿para qué querer conocer lo desconocido si quizás no me daría las sensaciones que podía disfrutar ahora?.
Así, entre dormitar y despertarme corría el tiempo, y aunque parecía que este bienestar sería eterno, algo que no podía precisar rompía esa dulce monotonía y comenzaba a hacerme sentir una extraña sensación. Poco tardé en darme cuenta que mi mundo estaba cambiando.
Los movimientos que antes me acomodaban, se producían más seguidos y ya comenzaban a molestarme, produciendo un estremecimiento en todo mi ser.
Sin saber como detener el caos que afectaba mi mundo perfecto, solo me quedaba esperar a que todo pasara, respirando aliviado al retornar a mí la calma.
Pero mis temores no eran infundados, aquel día los movimientos eran más fuertes que de costumbre, y más seguidos que otras veces, hasta que sentí que algo se había roto, y por allí se escapaba mi felicidad.
Traté de ir tras ella, pero algo me retenía en el mismo lugar, y las paredes de mi mundo comenzaban a apretarme más y más, ¡sentía miedo!, después un fuerte empujón me arrojó no sé hacia donde...
Una luz brillante me impedía abrir los ojos, y una sensación de ahogo hacía que mis pulmones parecieran estallar, entonces un fuerte chasquido me hizo toser, y grité...
Ahora ya todo era inevitable...¡había nacido!.
No tenía ninguna duda, ¡era feliz!, y poco importaba aquella penumbra que mis ojos percibían de tanto en tanto, o que mi mundo se limitara a lo que me rodeaba, ¿para qué querer conocer lo desconocido si quizás no me daría las sensaciones que podía disfrutar ahora?.
Así, entre dormitar y despertarme corría el tiempo, y aunque parecía que este bienestar sería eterno, algo que no podía precisar rompía esa dulce monotonía y comenzaba a hacerme sentir una extraña sensación. Poco tardé en darme cuenta que mi mundo estaba cambiando.
Los movimientos que antes me acomodaban, se producían más seguidos y ya comenzaban a molestarme, produciendo un estremecimiento en todo mi ser.
Sin saber como detener el caos que afectaba mi mundo perfecto, solo me quedaba esperar a que todo pasara, respirando aliviado al retornar a mí la calma.
Pero mis temores no eran infundados, aquel día los movimientos eran más fuertes que de costumbre, y más seguidos que otras veces, hasta que sentí que algo se había roto, y por allí se escapaba mi felicidad.
Traté de ir tras ella, pero algo me retenía en el mismo lugar, y las paredes de mi mundo comenzaban a apretarme más y más, ¡sentía miedo!, después un fuerte empujón me arrojó no sé hacia donde...
Una luz brillante me impedía abrir los ojos, y una sensación de ahogo hacía que mis pulmones parecieran estallar, entonces un fuerte chasquido me hizo toser, y grité...
Ahora ya todo era inevitable...¡había nacido!.
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